Para congelar


Ya que inviertes el tiempo en cocinar para tu bebé, vale la pena hacer porciones grandes y congelarlas. Con dos horas que pases cocinando puedes hacer la comida para las siguientes dos o tres semanas, sólo hay que saber la mejor de conservarla. Si no estás acostumbrada a usar mucho el congelador, aquí hay algunas cosas que debes saber.

Primero que nada, puedes congelar con confianza pues al congelar la comida no se pierden nutrientes ni propiedades de los alimentos.

A pesar de que se pierde un poco el sabor cuando un alimento se congela, la congelación puede ser una muy buena manera de preservar el valor nutritivo y la textura de la comida de tu bebé.

La calidad inicial de la comida y el tiempo que pasa entre la cosecha y la congelación son factores importantes. Mientras la comida se haya cultivado en una forma de alta calidad ( por ejemplo orgánicamente ) y esté fresca en el momento de cocinarla, la retención de nutrientes al congelarlo puede ser bastante alta. En otras palabras, muchas de las vitaminas, minerales y antioxidantes se mantienen bien en los alimentos congelados.

Una buena manera de congelar las papillas o purés es en charolitas de hielos, así tendrás cubitos individuales que puedes ir usando como los vas necesitando. Cada cubito equivale a 1 onza de comida.

Prepara la comida con los ingredientes mas frescos que encuentres. Una vez lista y de la consistencia que la vas a ofrecer al bebé la dejas enfriar (nunca la dejes más de 1 hora a temperatura ambiente).

Vacía toda la comida en una charolita para hielos que hayas lavado muy bien (y esterilizado para los bebés más pequeños). De preferencia compra charolitas de silicón o de plástico que no contengan BPA. Mete las charolitas al congelador cubriendo cada una con una hoja de papel encerado (o con su tapa) y poniendo una encima de otra. Deja las charolitas congelar durante 24 horas.

Después saca los cubitos de comida congelada y mételos dentro de bolsitas resellables. No olvides marcar cada bolsita indicando lo que contiene y la fecha en la que lo hiciste. Puedes usar un marcador indeleble para esto.

Si utilizas el método de Baby led y le das trozos enteros en lugar de papillas, puedes congelar las rebanadas o trozos de verdura o fruta, ya cocinados, en charolas extendidas. Una vez congelados los metes en las bolsitas.

La comida preparada dura de 24 a 48 horas en el refrigerador y hasta 3 meses en el congelador, pero esto depende de cada congelador. Si esta muy lleno, lo abren mucho o ya tiene algunos años, es mejor no dejar pasar mas de un mes, para estar mas seguros.

Para utilizar la comida congelada puedes bajarla al refri la noche anterior a que la vayas a usar o ponerla así congelada en una ollita directamente en el fuego por 3 a 5 minutos. Nunca congeles de nuevo comida que ya haya estado previamente congelada.

Otra opción para congelar son los frascos de vidrio templado como los Mason o Ball, éstos aguantan las bajas temperaturas y no se rompen, como son de vidrio no transfieren toxinas, olores ni sabores a la comida, lo que los hace una excelente opción para la comida del bebé. Yo uso los de 4 y los de 8 onzas. Nunca utilices un frasco de vidrio normal o un frasco de comida comercial para meter al congelador pues estos se rompen con la temperatura.

Usa siempre materiales que están diseñados específicamente para el congelador. Las bolsitas que son para sandwich o el plástico transparente como el Egapack no protegen a los alimentos y además pueden transferir químicos o toxicos a la comida. El papel aluminio no es una buena opción por esta razón.

ALGUNOS CONSEJOS

•Congela en porciones pequeñas porque mientras mas rápido se congela, la comida tiene mejor sabor al utilizarla.

•Deja espacio en los frascos para permitir que el volumen aumente un poco. La comida se expande al congelarse. En los frascos Mason deja por lo menos 1.5cms libres.

•Asegurate que la comida este a temperatura ambiente antes de meterla al congelador. Ya en el congelador, déjala donde tenga espacio y que el aire frío le circule alrededor, una vez congelada puedes apilarla o ponerle otras cosas encima.

QUE PUEDES CONGELAR

Frutas como zarzamoras, frambuesas o blueberries: Mételas al congelador en esparcidas sobre una charola o refractario amplio. Una vez congeladas las puedes meter dentro de una bolsita resellable.

Frutas como melón, mango o durazno que estén a punto de pasarse de maduros. Los congelas en cuadritos para molerlos en papilla (o smoothie) después.

Tortitas, croquetas, panquesitos, hotcakes o waffles. Sepáralos con papel encerado entre cada uno y mételos en una bolsita. Caliéntalos directamente sin descongelar para que no cambie su consistencia.

QUE ALIMENTOS NO CONGELAN BIEN

Col, lechuga, apio, pepinos, perejil. Se marchitan y cambia su color y sabor.

Claras de huevo. Adquieren consistencia como de plástico

Cebolla. Cambia su sabor

Papas cocidas. Cambia la textura

PARA DESCONGELAR

La mejor manera es bajarlo al refrigerador para que se descongele lentamente, esto evita un cambio en el sabor y la textura de los alimentos. Si vas a salir, puedes meterlos en la pañalera aun congelados y llevarlos contigo. Cuando ya los vayas a utilizar termina de descongelarlos a baño maría (pide una taza de agua caliente en dónde estés y metes directamente el recipiente).

Ahora si, lista para preparar toneladas de comida y no volver a comprar una comida de frasco nunca mas!

Si quieres saber mas sobre congelar o tienes dudas sobre un alimento específico uedes consultar la pagina del National Center for Home Food Preservation.

http://nchfp.uga.edu/how/freeze/dont_freeze_foods.html

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